¿Cuál es el origen de los churros?

Típicos en Año Nuevo o en cualquier merienda de invierno con un chocolate caliente, los churros son ese alimento especial que gusta a todos. Sin embargo, como suele ocurrir con las recetas más tradicionales, no solemos saber cuál es su origen.

¿De dónde vienen los churros?

Sobre el origen de la receta de churros original, hay tantas teorías como bulos. Puede que hayas escuchado que se consumían en México, bajo el nombre de demonio frito o palo en aceite. Se trataba de un pan alargado, muy similar a las porras que comemos hoy en día. Al llegar a manos de mercaderes europeos, le dan forma de estrella y se le añade azúcar.

Sin embargo, otras teorías apuntan a que este plato llegó a nuestros días desde oriente, siendo consumido en el siglo XIX en China como pan frito. Cuando llegó a nuestro país, se conocía como «you tai» y estaba hecho a base de pan, aceite y sal, sirviendo como base para acompañamiento. En nuestras costas, se sustituyó la sal por azúcar y se intentó darle una forma en estrella.

Los churros en España

Para encontrar las primeras churrerías, tenemos que remontarnos al siglo XIX en la provincia de Zaragoza, donde el producto se volvió muy popular entre la población más humilde, consumiéndolo en las fiestas y verbenas.

El nombre de churro, proviene de las ovejas autóctonas de Castilla y León, donde los pastores solían consumirlos ya que su elaboración en hogueras era más sencilla que el pan, que necesitaba un horno de leña. por eso, no es de extrañar que también se conozca como «ovejas fritas».

Su expansión fue progresiva por el resto de la península. Hoy en día, la receta ha evolucionado y podemos consumirlos rellenos de de chocolate, crema, dulce de leche e incluso de forma salada como de queso o zarzamora.

Diferencias entre churros y porras

La principal diferencia entre los churros y las porras, está en su masa. Para la elaboración de la receta de porras, se incluye en la masa una pequeña pizca de bicarbonato sódico además de tener una mayor cantidad de harina. El resultado, es un producto mucho más grueso.

Para elaborar los churros, también se necesitará harina y agua, pero este deberá estar hirviendo. Otra diferencia que podemos encontrar, está en el modo de elaboración, ya que mientras en la fase de fritura, los churros necesitan un aceite a 195ºC, las porras necesitan mayor calor, alcanzando los 205ºC.

Sin embargo, dependiendo de la región de España en la que nos encontremos, podemos ver diferencias. Por ejemplo, en Murcia, Extremadura o Castilla- La Mancha, se denomina porra a la parte final de la espiral, con forma de garra y más gruesa.

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